Tres meses. Mucha gente desconcertada. Indecisión. Figuras literarias inconexas que pronto se desvanecen. La música de un gran pianista. Profesores, deberes, trabajos. Y el deseo de hablar con vosotros que el inicio de sesión de Google no me permite cumplir. Arreglado.
Hoy es viernes y son casi las doce de la noche, pero no me importa. Por fin puedo seguir con el blog, y eso hace que esté feliz. Hay muchos proyectos en juego, y muchos están cerca de ser cumplidos. A partir de ahora, escribiré más a menudo. Hablaré sobre mis cosas, sobre lo que hablaba antes, pero no habrá más ausencias. Ya es tarde, y tengo sueño, pero seguiremos en contacto... Pasároslo bien, y gracias por todo.
Blog del pianista (que de hecho es mi tío) http://www.ecosmasalladelaultimacalle.blogspot.com.es/
Mostrando entradas con la etiqueta clase. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta clase. Mostrar todas las entradas
viernes, 8 de noviembre de 2013
jueves, 23 de febrero de 2012
Redacción
Era sábado por la tarde, en Carnaval. Mis padres y yo fuimos a ver la rúa. Fue maravilloso. Montones de comparsas desfilaban a la par mientras los espectadores, fascinados, observaban tan bellas combinaciones de colores. En la quincuagésimo primera comparsa divisé a un amigo al otro lado del asfalto y fui a saludarlo. Hablamos sobre los deberes para el martes y, cuando se fue, me encontré con que habían acabado de pasar comparsas y la gente se había ido. La noche se cernía sobre mí. Me encaminé hacia casa, pero en el cruce que separaba mi calle de las demás había aparecido un muro. Otro muro se irguió detrás mío. Escuché una vocecilla aguda por encima de una casa. Un enanito saltó de un tejado y empezaron a salir más, algunos armados con navajas. Cuando estaban a punto de atravesarme, el suelo se abrió debajo de mí y entré en un colorido vórtice. Abrí los ojos. Mi cama. Era sábado por la mañana, en Carnaval.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)